En el proceso de convertir un lingote en un anillo fino, algo de metal se pierde. Es física, no negligencia. Pero si no lo documentas, el SAT puede interpretar que 'escondiste' ese metal para venderlo por fuera. Aquí te explico cómo protegerte.
¿Por qué se pierde metal?
Las causas principales:
- •Vaporización: Al fundir oro a más de 1,000°C, partículas pasan a estado gaseoso
- •Limadura y pulido: Lijas y cepillos retiran micras de metal que se convierten en polvo — es la merma más común
- •Decapado: Los ácidos para limpiar después de soldar disuelven pequeñas cantidades de aleación
¿Cuánta merma es 'normal'?
Un proceso controlado tiene entre 1% y 3% de merma. Si reportas más del 6% sin justificación, el SAT enciende las alarmas. Más del 10% y prácticamente estás invitando una auditoría.
Cómo blindarte ante una auditoría
Acciones concretas:
- •Lleva un libro de pesajes diario: anota el peso del metal que entregas al oficial joyero y el peso de la pieza terminada + la limadura recuperada
- •Recupera la limadura: hasta el polvito cuenta. Muchos talleres juntan todo el polvo de las esmeriles y lo mandan a refinar
- •Consigue un dictamen técnico: un perito valuador o técnico joyero que certifique que tu proceso genera naturalmente ciertos porcentajes de pérdida
- •Usa el método de costo promedio para tu materia prima y costo identificado para piezas de alto valor
- •Una vez que elijas método de inventario, úsalo mínimo 5 años (es obligatorio)
🚨 Los faltantes de inventario que no documentes pueden presumirse como ventas no declaradas y generarte IVA. Documenta TODO.
Recuerda: Esta información es solo orientativa. Nada sustituye a un contador público certificado con experiencia en el sector de metales preciosos. Las leyes cambian cada año — siempre verifica con un profesional.